Marián Riquelme
Diseñadora Gráfica
 
“Quiero que el logo quede tan bueno que cuando lo vea, llore” "Quiero un cartel que haga clin-clin-clin...” “¿Me puedes enviar el pantone en alta?” ¿Te encargo que el banner para el site mida 100 pixeles por 2 cms.? Me cotizaste 4 colores, ¿qué tanto cambia si lo hacemos a todo color? Estas son las frases y preguntas que escucho con cierta cotidianeidad, y no solo yo, es la historia de los diseñadores, que de pronto parece que vivieramos en un mundo distinto al de los demás. Tal vez es así, no importa. Mi filosofía siempre ha sido responder con un “Sí”, a pesar de todo.
Diseño de impresos, páginas web e identidad corporativa es lo mío, hay días que disfruto más una actividad que otra. Mis clientes son como mis amigos y no puede ser de otro modo, pues me siento obligada a entender su punto de vista, sus necesidades, su posición en su trabajo y esto me hace afín a ellos, creo que si se vive el mismo entusiasmo, la emoción, premura, nervio y la misma ilusión se puede resolver de una mejor manera cada proyecto.